Cómo la epidemia de tuberculosis influyó en la arquitectura modernista

03/01/2019

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La luz, el aire y la higiene no eran solo preocupaciones estéticas de los primeros modernistas: eran el mejor tratamiento para la tuberculosis en ese momento. El movimiento de sanatorios comenzó en Europa a mediados del siglo XIX.

El diseño de los sanatorios coincidió con el advenimiento del modernismo con elementos como techos planos, terrazas y balcones y habitaciones pintadas en blanco.

La nueva arquitectura estaba destinada a curar las enfermedades físicas, nerviosas y morales. Alvar Aalto y los esposos Eames hicieron un llamamiento a los sentidos y prestaron mucha atención a las dimensiones y al confort del cuerpo humano.

Esas cualidades inspiran a los arquitectos que trabajan hoy.

Una de las críticas más comunes de la arquitectura moderna es que se deriva de un enfoque muy mecánico, a diferencia de una arquitectura que se deriva mucho más de la anatomía humana y de todos los sistemas interrelacionados que tenemos. 


Creo que, con el tiempo, ha habido una transformación gradual del enfoque estrictamente mecánico a uno centrado en el hombre y mucho más orgánico.

Adaptado de comentario de Peter MacKeith en blog por Elizabeth Yuko: